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jueves, 21 de marzo de 2024

La Pasión de Cristo: Película analizada por Tony Rodríguez Fernández




Por Tony Rodríguez Fernández (Tío Tony).-
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- “Mel Gibson le advirtió a Jim que el personaje sería muy difícil y que de aceptar, podría ser marginado en Hollywood. Caviezel pidió un día para pensarlo y su respuesta fue: “Creo que tenemos que hacerlo, aunque sea difícil”. Y algo más, mis iniciales son J. C. y tengo 33 años. “No me había dado cuenta hasta ahora”.

Mel respondió con un sincero: “Me estás asustando”.

Durante el rodaje, Jim Caviezel (interpretando a Jesús) perdió 45 libras, fue alcanzado por un rayo, accidentalmente azotado con un látigo dos veces, dejando una cicatriz de 14 pulgadas, se dislocó el hombro y sufrió de neumonía e hipotermia por estar colgando casi desnudo en una cruz durante varias horas afuera.

Su cuerpo estaba tan estresado y agotado por interpretar el papel que tuvo que someterse a 2 cirugías a corazón abierto después de la producción. La escena de la crucifixión por sí sola tomó cinco semanas de los dos meses de filmación.

“No quiero que la gente me vea a mí. Solo quiero que vean a Jesús. A través de eso las conversiones ocurrirán”. Casi como un anuncio muchas cosas extrañas pasaron, Pedro Sarubbi que interpretaba a Barrabás, al representar esa parte sintió que no fue Caviezel el que lo miró sino el propio Jesucristo. “Sus ojos no tenían odio ni resentimiento conmigo, solo misericordia y amor”.

Luca Lionello el artista que interpretó a Judas, era un declarado ateo antes de comenzar el rodaje. Al terminar se convirtió, confesó y bautizó a sus hijos. Uno de los jefes técnicos que era musulmán también se convirtió al cristianismo.

Algunos productores aseguraban haber visto a unas personas vestidas de blanco dando consejos, que al terminar las grabaciones no volvieron a aparecer.

La Pasión de Cristo es la película con clasificación R más taquillera en los Estados Unidos de todos los tiempos, ¡con $370.8 millones! En todo el mundo recaudó $611 millones. Más importante aún, llegó a muchas almas de todo el mundo. Mel Gibson pagó $30 millones de su propio bolsillo por la producción porque ningún estudio se haría cargo del proyecto.

Jim Caviezel proclama con orgullo su fe en Cristo en medio de la impiedad de Hollywood. Personas como él que darán un paso adelante para hacer lo que quizás no suene “divertido”, pero que transmite la Palabra de Dios y la historia de su salvación para la humanidad”.
Pelicula impresionante que a mi, personalmente, me marcó.

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