La carrera de 298 kilómetros con inicio en Pavia y final en la tradicional Via Roma de Sanremo inició con un momento de confusión: el coche de carrera tomó la ruta equivocada llevando a los ciclistas que empezaron a atacar por el camino equivocado.
Como sucedió el año pasado, rápidamente el siempre confiable Silvan Dillier comenzó a controlar para el Alpecin de Van der Poel en el pelotón. La ventaja de la escapada se fue ampliando de a poco pero a falta de 200 kilómetros, Diller siempre la mantuvo entre los 2:30 y los 3 minutos. De improviso, un duro golpe llegaría para Pogacar: Jan Christen, uno de sus gregarios más importantes, abandonaría tras una caída que protagonizó con Orluis Aular (Movistar). El venezolano tampoco siguió compitiendo.
Llegado el exigente Passo del Turchino (5,6 km al 2,9% con puntas del 6,5%), nada sucedió en el pelotón. La brecha se redujo ligeramente a 2:04 a falta de 142 kilómetros pero el grupo siguió compacto. Alpecin se dejó estar y a falta de poco más de 100 kilómetros, la diferencia de la fuga más que se duplicó llegando a 6:21. ¿Estrategia de Alpecin para obligar a UAE a trabajar?
Cerca del Capo Mele (1,6 km al 4,8%) y con una diferencia de 6´41, Diller finalizó su relevo de 198 kilómetros, y UAE se puso a la cabeza con Novak. Un grave accidente ocurrirá en el tren de INEOS afectando a Ben Turner, Connor Swift y a Michal Kwiatkowski, este último llevándose la peor parte. Filippo Ganna, el líder de la escuadra británica, logró esquivar la caída. Marcel Camprubi (Q36.5) también estuvo involucrado. Mientras tanto, Lozano fue el primer integrante de la fuga en ser absorbido.
A falta de 50 kilómetros, cerca ya de Capo Cervo (2,1 km al 2,5%), UAE ya empezó a imprimir un mayor ritmo. En Capo Berta (2 km al 6,3%), el más difícil de los capos, la fuga empezó a implosionar y la diferencia pasó a ser de 1:20, sumándose INEOS a cooperar con UAE, que ahora había puesto a Felix Grosschartner para tirar. Andrea Peron fue el segundo miembro de la escapada en ser alcanzado y luego sería el turno de Marcellusi, Tarozzi y Moro. Novak retornaría para realizar un segundo turno para UAE, luego de la presencia de Florian Vermeersch. Nuevamente se confirma que Berta es demasiado corto para hacer daño, si bien UAE puso un gran ritmo.
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| El esloveno Tadej Pogacar se impuso también en la Strade Bianchi. |
Una situación crítica ocurrió antes de Cipressa: una caída afectaría a Tadej Pogacar –el primero en accidentarse, Wout van Aert, Matteo Jorgenson, Soren Kragh Andersen y Giulio Pellizzari mientras Mathieu van der Poel no se encontraba por ninguna parte, quedando retrasado por el caos. Un momento drámatico con una rara distracicón por parte del esloveno, que quedó retrasado 30 segundos. Van der Poel fue el primero en regresar tras un cambio de bicicleta y se puso al frente justo a punto de empezar Cipressa con sus 5,7 km al 4,15%. Todo esto ocurría con un Isaac del Toro bien posicionado en el pelotón a diferencia de 2025.
Brandon McNulty finalmente trajo a Pogacar la frente y los planes se volvieron a acomodar tras el imprevisto. Del Toro realizó su trabajo con un lanzamiento y Pogacar atacaría a 24,2 km de meta. Tom Pidcock y Van der Poel lo seguían a rueda y automáticamente crearían un enorme hueco.
Lanzamiento de Del Toro, ataque en Cipressa y juego de poker en Poggio
Pero la carrera seguía abierta con Lidl-Trek persiguiendo atrás a 22 segundos. Pogacar, con algo de desesperación, vuelve a pegar un acelerón a metros de coronar CIpressa (con un tiempo récord de 8:48), sin resultados. Luego forzó en el descenso y el gap con el pelotón se incrementó a 30 segundos. Todo esto magullado por la caída previa. En el llano previo al Poggio (3,7 km al 3,7%), Lidl-Trek con un gran trabajo de Mathias Vacek para Mads Pedersen continuó con el forcing reduciendo la diferencia a 23 segundos, sumándose luego Lotto-Intermarché y Visma. Pidcock colaboró con Pogacar, mientras que Van der Poel se tomó un tiempo para iniciar a cooperar.
A pie de Poggio, Pidcock dejó de trabajar y se dio el segundo momento sorpresivo del día: : Van der Poel –que tenía la mano ensangrentada por la caída previa- perdería contacto tras un nuevo acelerón del líder de UAE. Un juego de póker empezó a desarrollarse entre Pogacar y Pidcock, mientras Lidl-Trek continuaba a todo ritmo. Pidcock –refutando cualquier tipo de cooperación- sobrevivió el Poggio y los sacudones de Pogacar mientras Van der Poel perdía ya 15 segundos. Pogacar intentó con nuevos ataques en el descenso.
En el grupo de atrás, Van der Poel fue alcanzado mientras Van Aert –que quedó retrasado más de un minuto tras su caída.- lanza un ataque aprovechando la indecisión de los dos de punta. En un sprint milimétrico, Pogacar le termina ganando a Pidcock por menos de media rueda. Van Aert, en tanto, quedaría tercero, en un gran día, mostrando que todavía tiene una gran calidad. Un día dramático e histórico para Pogacar, a quién nada más le queda París-Roubaix para lograr todos los monumentos. Su gran némesis, ya sea Poggio o Cipressa, fue finalmente derrotado.







































