Por Ciclismo Global.-
PARÍS, Francia.- Varios equipos del WorldTour han trasladado su malestar por el supuesto uso de rellenos en el sujetador deportivo de algunas corredoras durante las pruebas contra el crono. Según sostienen, esa práctica permitiría modificar la forma del cuerpo y obtener una ventaja aerodinámica prohibida por la normativa de la UCI.
El foco está puesto en la denominada "chest fairing", una alteración artificial de la zona del pecho mediante espuma u otros materiales ocultos bajo la ropa. Varias estructuras consultadas por WielerFlits aseguran que algunas ciclistas presentan una talla de pecho visiblemente mayor en las contrarrelojes que en las etapas en línea. Esa diferencia ha alimentado las sospechas de que recurren a este sistema para mejorar la penetración en el aire.
Bert Blocken, uno de los mayores especialistas mundiales en aerodinámica aplicada al ciclismo, sostiene que el beneficio existe. “Al modificar el flujo del aire alrededor del cuerpo se reduce la presión sobre los muslos y disminuye la resistencia aerodinámica. No hablamos de ganar minutos, pero sí de varios segundos en una contrarreloj de entre 20 y 30 kilómetros, una diferencia que puede resultar decisiva”, explica.
Las investigaciones lideradas por Blocken y publicadas hace dos años concluyeron que una modificación óptima de la zona del pecho puede reducir la resistencia al avance hasta un 3,6 %. El cálculo equivale a una ganancia mínima de 0,78 segundos por kilómetro. Otros estudios realizados con triatletas también detectaron mejoras significativas al modificar la forma del torso para canalizar mejor el flujo de aire.
La UCI tiene constancia de este fenómeno. El propio Blocken asegura que trasladó sus conclusiones hace años a Michael Rogers, responsable de innovación del organismo internacional, en pleno debate sobre el uso de los sistemas de radio como elemento aerodinámico. El reglamento, además, no deja demasiado margen: el artículo 1.3.033 prohíbe cualquier modificación artificial de la morfología del corredor mediante ropa o elementos añadidos.
La norma incluye de forma expresa el uso de espuma, rellenos, cintas o piezas de plástico destinadas a cambiar el perfil del cuerpo. La sanción puede ser la descalificación inmediata, acompañada de multas de entre 200 y 1.000 francos suizos, con cantidades superiores en los casos considerados más graves.
Los equipos reclaman controles privados
Ante ese escenario, varios equipos piden que el jurado actúe con más firmeza en la contrarreloj del Tour de Francia Femmes. La propuesta pasa por realizar controles específicos al término de la prueba, con una inspectora y en un espacio privado, para comprobar que ninguna corredora lleva materiales ocultos bajo el sujetador o la ropa aerodinámica.
La crono decisiva, de 21 kilómetros entre Gevrey-Chambertin y Dijon, vuelve a colocar sobre la mesa el límite entre innovación y cumplimiento del reglamento. El pelotón espera ahora si la UCI mantiene el asunto en el terreno de las sospechas o decide trasladarlo directamente a la zona de controles.















.jpg)
.jpg)






