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sábado, 4 de agosto de 2018

Julian Alaphilippe cumple pronósticos y gana Clásica San Sebastián


SAN SEBASTIAN, España.- La Clásica de San Sebastián ha cumplido las expectativas con una bonita exhibición que ha hecho gozar a miles de aficionados guipuzcoanos que se han echado este sábado a las carreteras para ver en directo a algunos de los mejores ciclistas del pelotón internacional. Tampoco ha defraudado Julian Alaphilippe (Quick Step), el gran favorito que ha esperado al punto clave de la prueba, el alto de Murgil, para dar un hachazo al que solo ha podido responder el holandés Bauke Mollema (Trek), que ha sido segundo.

Juntos han coronado el último y exigente alto de la Clásica de San Sebastián y han volado cuesta abajo hasta la meta del Boulevard. Allí se ha impuesto con gran autoridad el francés.


El punto negativo ha sido la caída producida a pocos kilómetros de llegar a Donostia y a 19 de la línea de meta cuando tras un despiste han caído varios ciclistas. Un buen puñado de los favoritos ha caído y no han podido continuar en carrera: Mikel Landa, Primoz Roglic, Gorka Izagirre, Tony Gallopin y Egan Bernal. Tanto Landa como Bernal fueron trasladados al Hospital Donostia

La carrera, integrada en el calendario del UCI World Tour, se ha disputado sobre un recorrido de 229 kilómetros con ocho puertos de montaña, incluidos dos pasos por el monte Jaizkibel, de primera categoría, aunque se ha decidido en la última cota, el alto de Murgil.

La Clásica de San Sebastián siguió el guión de los últimos años, una escapada de pocos hombres que hizo gran parte del recorrido por delante hasta que, llegado el momento, los equipos con opciones tensaron la carrera para jugarse el triunfo.

Tres corredores de Euskadi-Murias fueron los protagonistas, al escaparse Bagüés, Barthe y Sergio Rodríguez, junto a Torres, Luis Mas y Chetout.


Saltaron en el kilómetro 10 y el pelotón, que bastante tenía con gestionar el intenso calor que hacía en las carreteras guipuzcoanas en una jornada que iba a ser muy larga, dejó hacer y los escapados cogieron una distancia considerable que superaba los siete minutos pasados los 100 primeros kilómetros.

El pelotón, tras el segundo paso por la principal dificultad montañosa, el alto de Jaizkibel, comenzó a apretar el acelerador a las órdenes del Sky y los corredores se pusieron ya muy serios para acabar con una aventura que empezaba ya a ser algo preocupante.

Cyril Barthe, uno de los seis escapados, apretó el paso cuando sintió el aliento del gran grupo y se convertió en cabeza de carrera en el tramo final de esta clásica, y logró seguir en solitario un buen número de kilómetros más.

El pelotón se mantuvo agrupado en la penúltima pendiente de la carrera, el alto de Gaintzurizkeza, y en condiciones de afrontar el repecho decisivo de Murgil en un grupo muy amplio, pero a falta de 19 kilómetros una dura caída en la parte delantera acabó condicionando toda la carrera, ya que eliminó a varios de los máximos favoritos, entre ellos Mikel Landa y el colombiano del Sky Egan Bernal, ambos trasladados a centros sanitarios para ser atendidos.

La subida a Murgil, una auténtica pared, con muchos favoritos descartados tras esa aparatosa caída, se convirtió en una incógnita al no haber un jefe de carrera claro y los pronósticos se abrieron más de lo que ya estaban por la ausencia en esta clásica de Alejandro Valverde, su gran dominador.


El puerto de segunda categoría, con tantos kilómetros y calor, fue un calvario para los aspirantes a la victoria. Allí Julian Alaphilippe y Bauke Mollema fueron los más listos de la clase, aprovecharon su golpe de pedal adquirido en el Tour y llegaron a la cima con una mínima diferencia que les permitió plantarse en solitario en las calles de San Sebastián.

Alaphilippe era más rápido, llegaba con la moral por las nubes tras vencer en dos etapas del Tour y no tuvo problemas para superar a Mollema y confirmar así el esplendoroso futuro para el ciclismo francés que representa este ciclista de 26 años. (Fuente: El Diario Vasco).

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