me gusta

martes, 26 de mayo de 2026

RAÚL BRETÓN: "Tiger Woods: del cielo al infierno (DEPORCAST.COM)"

Tiger Woods fue durante mucho tiempo un ejemplo de resiliencia, un jugador que se atrevió a romper con los cánones de un deporte de exclusivos linajes como lo es el golf.


Por Raúl Bretón.-
Cronista Deportivo.-

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La ruta entre el cielo y el infierno puede ser pequeña, angosta y breve. Manejar adecuadamente el éxito, la fama y el dinero no es tarea fácil, y más cuando el mundo exterior te percibe como un referente, monumento moral infalible e incuestionable, incapaz de romper el imaginario guión de la perfección. Nada más lejos del mundo real. Tiger Woods fue durante mucho tiempo un ejemplo de resiliencia, un jugador que se atrevió a romper con los cánones de un deporte de exclusivos linajes como lo es el golf, derribando esquemas de juego, saltándose, por su inigualable calidad en los campos, requisitos de peldaños que le fueron innecesarios. Dueño de un carisma único que enamoró prematuramente a los más importantes patrocinadores de una industria de alcurnia y colores de piel específicos. Tiger fue todo eso y más. 82 títulos del PGA Tour y sus 15 Majors es un crédito inquebrantable que lo coloca en la cima de los mejores jugadores de golf de todos los tiempos. Tocar el paraíso no lo apartó nunca de caminar por los frágiles caminos que conducen al purgatorio. Sus problemas extradeportivos han llevado al banquillo de los acusados a un jugador único, protagonista de uno de los capítulos más hermosos del deporte, colocando todo su legado a las puertas del ostracismo por culpa de conductas impropias que tuvieron su punto de inflexión en el 2009 con su confesion de haberle sido infiel a su entonces esposa Elin Nordergren, periodo en el que un reportaje de la cadena National Enquirer cifró las infidelidades de Tiger con al menos 121 mujeres diferentes, entre las que se encontraban reconocidas actrices porno, lo que delató un serio problema de adicción al sexo por parte del golfista. Tiger no solo admitió dicha adicción, también dijo que tenía un grave problema de consumo de alcohol y de algunas drogas recreativas. Desde ese preciso momento comenzó un largo periodo de infortunios personales que van desde la fuerte dependencia de calmantes para poder soportar los constantes dolores que le provocaron múltiples lesiones como jugador, hasta accidentes de tránsito en donde ha estado al borde de la muerte tras conducir bajo los efectos del alcohol. Durante el 2025, luego de una importante etapa de sobriedad, según él mismo, reencontró el amor en Vanessa Trump, ex nuera del presidente Donald Trump, y el impulso suficiente para comenzar un proceso de preparación para retornar al circuito PGA durante los primeros días de la primavera de este 2026. Todo se esfumó tras Tiger volver a sufrir otro accidente conduciendo embriagado a pocos kilómetros de su nueva casa de Jupiter, Florida. Inequívoca evidencia de que Tiger, a sus 50 años de edad, necesita conocer sus propias limitaciones y aceptar que es un paciente a tratar varias adicciones. Los campeonatos Majors de la PGA por ahora son inalcanzables para Tiger.

0 comentarios:

Publicar un comentario