me gusta

viernes, 31 de julio de 2026

Los pros y contras de que Tadej Pogacar corra la Vuelta a España 2026



Por Juan Larra.-
De Ciclismo al Día.-

El gran debate del ciclismo mundial en estos momentos tiene un único protagonista: Tadej Pogacar. A 31 de julio, el esloveno todavía no ha confirmado si estará en la salida de La Vuelta a España 2026, una decisión que puede marcar tanto el final de su extraordinaria temporada como el rumbo de su legado histórico.

Después de conquistar un nuevo Tour de Francia y firmar otro año prácticamente perfecto, Pogacar se encuentra ante una disyuntiva que no tiene una respuesta sencilla. Correr la ronda española le abriría la puerta a completar uno de los pocos grandes objetivos que aún le faltan, pero también supondría asumir un desgaste que podría afectar a sus siguientes metas. La balanza presenta argumentos de peso en ambos sentidos.



El gran incentivo: completar la colección de las tres grandes vueltas


El primer argumento a favor es evidente. Si Pogacar toma la salida en la Vuelta, partiría como el gran favorito para conquistar la carrera.
El esloveno ya ha demostrado que, cuando llega en plenitud de condiciones, apenas tiene rivales en las grandes vueltas. Ganar en España le permitiría completar la colección de Giro, Tour y Vuelta, entrando en el selecto grupo de corredores que han sido capaces de conquistar las tres grandes rondas.
Sería, además, un paso más en esa comparación permanente con Eddy Merckx como referencia histórica del ciclismo. Cada temporada, Pogacar continúa eliminando objetivos pendientes y acercándose al legado del belga. La Vuelta representa uno de los pocos grandes títulos que todavía no figuran en su palmarés.
Además, supondría igualar a Jonas Vingegaard en ese aspecto, después de que el danés ya haya conseguido vencer en las tres grandes carreras por etapas.
Los números de Pogacar en 2026 explican por qué muchos consideran que este es el momento ideal para intentarlo.
Hasta ahora acumula únicamente 37 días de competición, pero el rendimiento ha sido sobresaliente. Salvo un segundo puesto en la París-Roubaix, ha ganado absolutamente todo lo importante que ha disputado.
Su lista de victorias incluye:
CarreraResultado
Strade Bianche🥇 Ganador
Milán-San Remo🥇 Ganador
Tour de Flandes🥇 Ganador
Lieja-Bastoña-Lieja🥇 Ganador
Tour de Romandía🥇 Ganador
Vuelta a Suiza🥇 Ganador








Tour de Francia 🥇 Ganador


Una campaña casi perfecta que parecía destinada a seguir el mismo camino que en temporadas anteriores: descansar tras el Tour, preparar cuidadosamente el Mundial y terminar el año con el Giro de Lombardía.
Sin embargo, la aparición de la Vuelta como posibilidad cambia completamente el escenario.



El desgaste no sería algo desconocido


Uno de los aspectos más comentados es el volumen de competición que supondría disputar la ronda española.
Actualmente suma 37 días de carrera. Si añadiera las tres semanas de la Vuelta alcanzaría los 58 días de competición, exactamente la misma cifra que registró en 2024, el año en el que conquistó Giro de Italia y Tour de Francia.
Y si posteriormente disputara el Mundial, Lombardía y alguna prueba de preparación, acabaría superando los 60 días de competición.
A simple vista podría parecer un calendario excesivo, pero la realidad es que Pogacar ya ha demostrado que sabe rendir con cargas similares.
En 2019, durante su primera temporada completa en la élite, disputó 62 días de competición, logrando incluso subir al podio de la Vuelta a España y ganar varias etapas.
También alcanzó esa cifra en 2021, cuando ganó Lieja-Bastoña-Lieja y su segundo Tour de Francia.
Es decir, el volumen de carreras no sería una novedad para él.




El gran interrogante: el Mundial

Sin embargo, el principal argumento en contra aparece inmediatamente después.
¿Cómo llegaría Pogacar al Campeonato del Mundo si antes disputa una Vuelta al máximo nivel?
Los dos títulos mundiales conquistados por el esloveno llegaron siguiendo una planificación muy concreta. Tras el Tour de Francia disfrutó de un periodo amplio de recuperación antes de preparar específicamente la cita mundialista.
Ese modelo le permitió alcanzar el pico de forma justo cuando más lo necesitaba.
Si corre la Vuelta, el escenario cambia completamente.
Históricamente muchos corredores utilizaban la ronda española como preparación para el Mundial, pero existía una diferencia importante: normalmente no luchaban por la clasificación general. Competían algunas etapas a máxima intensidad y utilizaban el resto como entrenamiento competitivo.
Pogacar, en cambio, tendría que afrontar las tres semanas con la obligación de pelear por la victoria desde el primer hasta el último día.
Eso podría reducir sus opciones de llegar al Mundial con el mismo nivel físico que en temporadas anteriores.



¿Es este el mejor año para hacerlo?


También existe otro razonamiento interesante.
Quizá este sea precisamente el mejor momento para conquistar la Vuelta.
El año próximo el recorrido del Mundial será mucho más favorable para los velocistas, por lo que sus opciones de revalidar el maillot arcoíris serían considerablemente menores.
Desde ese punto de vista, tanto Pogacar como UAE Team Emirates podrían considerar más lógico reservar la Vuelta para una temporada en la que el Mundial no encaje tan bien con sus características.
Sin embargo, también puede defenderse exactamente la teoría contraria.
Pogacar atraviesa uno de los mejores momentos de toda su carrera. Acaba de dominar el Tour de Francia y parece prácticamente imbatible.
Si puede ganar la Vuelta ahora, ¿por qué esperar?
En el ciclismo nadie puede garantizar que dentro de un año continúe existiendo la misma superioridad.

Un dominio que invita a aprovechar el momento


Otro argumento muy importante es la ausencia del que ha sido su gran rival durante los últimos años.
Jonas Vingegaard no estará en la Vuelta.
Eso significa que Pogacar llegaría como un favorito todavía más claro de lo habitual.
Después de la enorme superioridad mostrada en el Tour de Francia, cuesta imaginar quién podría discutirle el triunfo en una carrera con un nivel, sobre el papel, inferior al de la Grande Boucle.
Salvo una caída o un problema físico inesperado, la sensación es que tendría la victoria al alcance de la mano.
Y precisamente por eso muchos consideran que retrasar ese objetivo podría ser un riesgo innecesario.


Un corredor obsesionado con ganar todo


Hay otro detalle que ayuda a entender el posible cambio de planificación del esloveno.
Pogacar ha demostrado durante toda su carrera que quiere conquistar todas las pruebas importantes del calendario.
Este mismo año añadió a su palmarés dos carreras que todavía no había ganado: el Tour de Romandía y la Vuelta a Suiza.
No parecía imprescindible correrlas, pero decidió hacerlo... y también vencerlas.
Su colección empieza a estar prácticamente completa.
Entre las grandes vueltas y las pruebas de una semana únicamente le faltarían la Vuelta a España y la Itzulia.
En cuanto a los Monumentos, su gran asignatura pendiente continúa siendo París-Roubaix.
Todo apunta a que su motivación ya no consiste únicamente en seguir acumulando victorias, sino en completar el mayor número posible de carreras históricas.




El riesgo de pagar el esfuerzo en 2027


Quizá el mayor temor de UAE no esté relacionado con lo que pueda ocurrir este otoño, sino con la próxima temporada.
Cuando Pogacar conquistó Giro y Tour en 2024 también surgió el debate sobre la posibilidad de intentar ganar las tres grandes vueltas en un mismo año.
Aquella opción fue descartada por el equipo debido al enorme desgaste que podría provocar de cara al curso siguiente.
Aunque disputar Tour y Vuelta no es comparable a correr Giro, Tour y Vuelta consecutivamente, sí supondría mantener un estado de forma altísimo durante prácticamente toda la temporada.
Desde marzo, con Strade Bianche, hasta octubre, con Lombardía, Pogacar enlazaría objetivos de máximo nivel sin el descanso que habitualmente disfruta entre el Tour y la Vuelta.
Ese parón ha formado parte de su planificación en los últimos años y desaparecería completamente si decide correr en España.
Además, existen precedentes recientes de corredores que acusaron físicamente temporadas con un calendario excesivamente exigente, lo que alimenta las dudas sobre si merece la pena asumir ese riesgo.



Una decisión que marcará el final de temporada


Por ahora, únicamente Pogacar y UAE conocen cuál es el plan definitivo. Los argumentos para acudir a la Vuelta son numerosos y muy sólidos: completar las tres grandes vueltas, aprovechar un momento de dominio absoluto y seguir construyendo un palmarés cada vez más cercano al de las mayores leyendas del ciclismo.
Pero también existen motivos para la prudencia. El Mundial, el Giro de Lombardía y, sobre todo, el posible impacto que un calendario tan exigente pueda tener en 2027 hacen que la decisión esté lejos de ser sencilla.
Lo único seguro es que, si finalmente Pogacar aparece en la salida de La Vuelta, lo hará con la oportunidad de añadir otra página histórica a una carrera deportiva que no deja de crecer. Y si decide esperar, será porque considera que todavía quedan muchas temporadas para seguir ampliando un legado que ya está entre los más extraordinarios que ha conocido el ciclismo.

0 comentarios:

Publicar un comentario