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| Egan Bernal vistiendo la camiseta que lo acreditaba como campeón nacional de ruta de Colombia 2025. |
Uno de los temas que ha generado más incertidumbre este año fue la “desaparición” de Egan Bernal, quien fue bajándose una a una de las carreras que tenía previstas en la temporada y recién volverá al ruedo ahora con el Tour de los Alpes. En una campaña en la que apunta al Giro de Italia, el escarabajo fue baja en Strade Bianche, Tirreno-Adriático y Volta a Catalunya, perdiéndose un bloque completo de competición.
Bernal sólo disputó tres días de carrera en 2026, ganó el nacional de ruta en línea nuevamente y fue séptimo en la interesante Daun Ardéche Classic el 28 de febrero. Desde entonces no se supo demasiado más allá de lo que él posteaba en redes, donde se lo veía haciendo trabajos de fisiología. Adicionalmente, su compañero y amigo Brandon Rivera sí había comentado que el de Zipaquirá tenía inconvenientes en la zona afectada.
Pero no fue hasta ahora que el propio Bernal reveló que estuvo parado tres semanas. “Tuve algunos problemas con la rodilla, en la parte de atrás de la rodilla”, aclaró a los medios en la previa del Tour de los Alpes. “Tuve que parar unos 20 días, tres semanas, algo así”, profundizó. “Tras la última carrera en Francia me quedé un tiempo más en Europa para ver si podía cumplir con el bloque de carreras planeado, porque realmente quería hacerlo”, refirió.
Una carrera de puesta a punto para el Giro
“Pero luego de 10 días sin bicicleta entendimos que la mejor opción era tomarme un descanso mayor para recuperarme bien. Entonces volví a Colombia y adapté el plan. Por eso estoy aquí”, relató Egan, que fue noveno en el Tour de los Alpes en 2017, cuando apenas había dejado de ser el Giro del Trentino. Bien vale la pena mencionar que esta cita es la puesta a punto por excelencia para los que apuntan al Giro.
Por si acaso, el colombiano puso en duda para qué está aquí. “No estoy seguro”, respondió cuando se le preguntó por la general. “Cuando tienes un gran objetivo como el Giro debes ser cuidadoso con la preparación. Sé que no estoy en mi mejor condición pero muchos de los que están pensando en el Giro no lo están. Eso sí, somos corredores y cuando nos ponemos un dorsal es para salir a ganar. Veremos cómo va todo”, sentenció quien entonces partirá en la próxima Corsa Rosa con apenas ocho días de carrera en las piernas.
Los riesgos que corre Bernal
Lo principal, por supuesto, es que esté completamente recuperado y no estén forzando su vuelta ante la imposibilidad de extender más tiempo el parón. Asumiendo que ese sea el caso, lo que sí se antoja complejo es que pueda pelear por el top 10 del Giro sin casi tener ritmo de carrera ni haber podido realizar un bloque completo de preparación y recuperación como los otros aspirantes. Encima esta edición contará con un nivel altísimo por la presencia de gente como Jonas Vingegaard o Joao Almeida. Incluso, Egan sabe que tiene un rival directo en casa: Thymen Arensman.
Realmente es una alarma de cara al Giro que haya estado sin tocar la bicicleta tres semanas. Y el único modo de revertir eso es que supere el Tour de los Alpes sin problemas físicos y, en un mundo ideal, con un buen resultado global que respalde su candidatura por los galones de INEOS. Por caso, Arensman acumula 12 jornadas de carrera y construyó su condición más progresivamente, algo necesario de cara a una ronda de tres semanas.
Bernal podría acusar la falta de volumen y sobreentrenarse en plena competición o, con suerte, ir a más a lo largo de la primera grande del año. Pero hasta que eso suceda el riesgo es enorme y lo último que INEOS necesita en años de reconstrucción como los que atraviesa. Quizás, la idea que aquí planteamos de que se dedique a cazar etapas no sea tan mala después de todo y deba ponerla en marcha por obligación si no alcanza a afinarse para ir por la tabla principal.







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