Richard Carapaz
Richard Carapaz vuelve a ser una de las referencias para la alta montaña. El ecuatoriano reaparece esta temporada con buenas sensaciones después de un largo periodo alejado de la competición debido a una afección en la zona perinealy, ya ha dejado muestras de su nivel con un brillante tercer puesto en el GP Gippingen, disputado la pasada semana en Suiza.
El corredor de EF Education-EasyPost no competía desde la Volta a Catalunya y, tras perderse el Giro de Italia 2026, centra ahora su preparación en el Tour de Francia. Antes de la Grande Boucle, Carapaz llega a la Vuelta a Suiza con el objetivo de seguir afinando su condición física.
El ganador del Giro de Italia 2019 regresará al Tour después de ausentarse en la pasada edición y aspira a recuperar protagonismo en las grandes vueltas tras superar los problemas físicos que le obligaron a pasar por el quirófano. En cualquier caso, el ecuatoriano sigue siendo una garantía cuando la carretera se empina, gracias a su capacidad para rendir al máximo nivel en las etapas de alta montaña.
2. Antonio Tiberi
Antonio Tiberi afronta la Vuelta a Suiza con un doble objetivo. Por un lado, comprobar el estado de forma alcanzado tras varias semanas de preparación específica en altura en el Teide. Por otro, medirse frente a Tadej Pogacar, principal favorito de la carrera y gran referencia del ciclismo mundial, a menos de tres semanas del inicio del Tour de Francia. El italiano de Bahrain Victorious ha diseñado toda su temporada en torno a su debut en la Grande Boucle.
Tras un brillante inicio de campaña entre el UAE Tour y el Trofeo Laigueglia, atravesó un periodo más complicado durante la primavera, algo que considera normal después de varios meses compitiendo al máximo nivel. Ahora busca en Suiza las sensaciones definitivas que le permitan llegar con confianza al gran objetivo del año. Más allá de los resultados, Tiberi quiere confirmar que su evolución sigue el camino correcto.
El corredor de 24 años asegura haber experimentado una importante transformación mental durante el último año, aprendiendo a gestionar la presión y a no dejarse influir por las expectativas externas ni por las constantes comparaciones con figuras como Pogacar o Jonas Vingegaard. La presencia del esloveno convierte la Vuelta a Suiza en una prueba de enorme exigencia. Para Tiberi, sin embargo, el reto no pasa necesariamente por derrotar al campeón del mundo, sino por comprobar hasta qué punto puede acercarse a los mejores escaladores del planeta.
Un test clave antes de su primer Tour de Francia con el objetivo de luchar por la clasificación general y, si las circunstancias acompañan, aspirar a un puesto entre los diez mejores.
3. Lenny Martínez
La presencia de Lenny Martinez en la Vuelta a Suiza 2026 añade más incertidumbre a una carrera que, sobre el papel, parece diseñada para el dominio de Tadej Pogačar. El joven escalador francés llega a la cita helvética como uno de los corredores más regulares de la temporada y con la ambición de seguir reduciendo distancias respecto a la gran referencia del ciclismo mundial.
A sus 22 años, Martínez ha dado un notable salto de calidad en 2026. Su primera gran actuación llegó en la Paris–Niza, donde terminó quinto en la clasificación general, únicamente superado por corredores de primer nivel encabezados por Jonas Vingegaard. Poco después confirmó su progresión en la Volta a Catalunya, donde fue segundo en la general detrás del danés de Visma, mostrando una consistencia que le permitió situarse entre los mejores vueltómanos del calendario.
Su última referencia antes de Suiza llegó en el Tour de Romandía, también en suelo helvético. Allí volvió a medirse con los grandes favoritos y concluyó tercero de la clasificación final, solo por detrás de Pogačar y Florian Lipowitz. Además, conquistó la clasificación de los jóvenes, confirmando que su evolución sigue una línea ascendente. La Vuelta a Suiza supone ahora un examen de máxima exigencia. A menos de tres semanas del inicio del Tour de Francia, el galo de Bahrain-Victorious afronta una oportunidad ideal para animar la carrera mientras pule su forma.
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| El ruso Aleksandr Vlasov correrá la Vuelta a Suiza 2026 mas no el Tour de Francia. |
4. Aleksandr Vlasov
Aleksandr Vlasov llega a la Vuelta a Suiza 2026 en una dinámica distinta al de otros contendientes, todo hace indicar que no acudirá al Tour de Francia. El corredor ruso del Red Bull ha asumido en el Giro de Italia un rol de gregario, en apoyo de Jai Hindley y Giulio Pellizzari, sin renunciar a aparecer cuando la carrera así lo pidió en los terrenos más selectivos o en dias destinados a la fuga.
Aunque estuvo lejos de la clasificación general en la Corsa Rosa, su rendimiento en la alta montaña demuestra que sabe responder a las jornadas más exigentes, manteniéndose sólido en una estructura que ha buscado equilibrar ambiciones individuales y objetivos colectivos. Ahora, en Suiza, cambia de recupera galones. En el GP Gippingen, disputado el pasado fin de semana, solo fue superado por Liam Slock, dejando por detrás a Richard Carapaz en un final muy disputado.
En una carrera que se presume dominada por Tadej Pogačar, Vlasov se presenta como un outsider serio, capaz de aprovechar una gran variedad de escenarios, al igual que su compañero Primoz Roglic; que tendrá en La Vuelta su gran objetivo del año y su forma aún debe estar trabajándose. La Vuelta a Suiza será una oportunidad para medir si el ruso puede transformar su solidez del Giro y su reciente podio en Gippingen en una amenaza real para el resto de rivales.
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| El esloveno Tadej Pogacar y el británico Tom Pidcock se reencontrarán en la Vuelta a Suiza 2026. |
5. Tom Pidcock
Tom Pidcock afronta la Vuelta a Suiza 2026 como una nueva oportunidad para salvar una temporada donde no termina de encontrar su mejor desempeño en las vueltas por etapas. El británico, que acudirá después al Tour de Francia, sigue sin la continuidad necesaria en este tipo de rondas. Esta campaña solo ha sabido alcanzar el podio en la Vuelta a Andalucía, por detrás de Romain Grégoire y Tobias Johannessen. En la Volta a Catalunya y en el Tour de los Alpes volvió a evidenciar las mismas carencias de fondo, incapaz de mantenerse en la pelea con los mejores cuando la carrera se endurece de forma prolongada.
Aunque en la ronda alpina logró cazar un parcial, su prestación en la general está lejos de ser esperanzadora para darle entre los favoritos a la Grande Boucle. Pidcok brilla en sobre terreno explosivo, y así lo ha demostrado en Milán-Turín o en la Eschborn-Frankfurt; donde peleó contra Georg Zimmermann. El de Leeds tiene un talento excepcional, en desenlaces para puncheurs. Ahí puede hacerle daño a Tadej Pogacar. Pero, su inconsistencia como fondista, hace que su percepción sea la de un experimento o ciclista en construcción, más que una realidad consolidada.
En Suiza, sin embargo, el escenario es diferente. Sin la presión absoluta del Tour y con un recorrido que permite alternar explosividad y montaña, el británico tendrá margen para recuperar sensaciones y medir su nivel real frente a rivales de primer orden. Más que una cuestión de ambición, la carrera helvética puede servir para calibrar si el camino hacia las grandes vueltas es una apuesta viable o si su verdadero valor sigue estando en escenarios más abiertos, donde su polivalencia se convierte en una ventaja y no en una limitación.